“Mamá, /a buja amiya, lelo datón/”.
¿Por qué el peque habla así, comiéndose letras y cortando las palabras?
Imagínate que un niño pequeño te quiere contar algo, con toda su ilusión, con sus ojitos brillantes y te dice: /a buja amiya, lelo datón/
Si no conoces al peque ni de qué te está hablando, seguramente no entenderás nada. Pero si es tu hijo, estoy segura que ya eres una experta en su habla y has entendido que te ha dicho: “La bruja amarilla, luego un ratón” (algo de algún cuento o de alguna historia que conocéis).
Este peque, cuando habla, comete los llamados procesos de simplificación del habla o procesos fonológicos.
¿Qué son los procesos de simplificación fonológica y por qué ocurren?
Todos los peques cuando empiezan a hablar, especialmente cuando ya dicen más cositas, hacia los dos años, tres y algunos durante más tiempo, simplifican el habla. No lo hacen queriendo, funciona así para que puedan satisfacer lo más importante: poderse comunicar.
Lo primero que aparece en un peque es la intención y ganas de comunicar (hacia los 7-9 meses de edad). Después ya son capaces de decir sus primeras palabras (al añito) y el vocabulario va en aumento, hasta los 2 años, cuando muchas veces se nota la llamada explosión (aprenden palabras nuevas cada día).
Pero todo esto lo hacen teniendo unas capacidades “limitadas” de articulación y conocimiento fonológico. Explicado de manera más sencilla, ni su boquita ni su cabecita pueden hacer todos los sonidos del habla, ni sus sílabas, ni combinaciones. Por eso, hablan pero “comiéndose” consonantes y sílabas, intercambiando letras o sílabas, a veces dando un resultado bastante diferente a la palabra original.
A medida que el peque se va haciendo mayor, cada vez será más capaz de decir más sonidos y cometer menos errores fonológicos. Empezará a poder decir palabras de tres sílabas y más largas, para poder decir más que solo la última o dos últimas sílabas, podrá decir combinaciones de consonantes y vocales, y la tan esperada R.
Hay procesos de simplificación evolutivos y hay que no son esperables
Algunos peques, desde bien pequeñitos, hablan clarísimo, con apenas errores de este tipo. Aunque los hay, pero como se comunican tan bien, los errores pasan totalmente desapercibidos. La comunicación fluye, por tanto nadie se preocupa.
Otros peques cometen muchísimos errores de simplificación y durante muchísimo más tiempo, llegando a provocar dificultades en la comunicación, pues los interlocutores no les entienden. Quizás la familia más cercana, generalmente la mamá y el papá, le suele comprender mucho más (porque están acostumbrados a su habla y le conocen muy bien los gustos, rutinas, y hay un contexto de referencia común). Pero incluso estos miembros de la familia referentes a veces no entienden lo que el peque dice. Y eso causa frustración en todos.
Es importante que sepamos que hay procesos de simplificación que son normales y evolutivos y que suelen ir desapareciendo sin más; pero también nos encontramos con otras dos situaciones distintas. Algunos peques arrastran estos procesos durante más tiempo de lo esperado, más allá de los 4, 5 o 6 años. Y también que hay algunos procesos de simplificación que no son evolutivos ni esperables y que nos pueden estar indicando desde bien temprana edad alguna dificultad que deberíamos evaluar y tratar (por ejemplo, un tema auditivo (pérdida de audición o dificultades de discriminación y procesamiento auditivo), u orgánico (órganos bucofonatorios)).
¿Cómo saber si los errores de mi hijo son normales para su edad?
Es por eso, que si tu peque habla pero no le entiendes o notas que hace muchos procesos de simplificación del habla, y sobre todo, si hay muchas personas que no le entienden con lo que conlleva de dificultades para poderse comunicar y expresar lo que necesita en los diversos contextos, te recomiendo que hagas una buena valoración de este habla para saber qué errores son evolutivos, cuáles no, qué puede estar sucediendo y, sobre todo, cómo acompañar al peque a hablar cada vez mejor, desde casa, a través de las actividades cotidianas del día a día. ¡Sin frustración ni exigencias!
Soy una friki de la fonética y de la fonología, me apasiona analizar patrones del habla, saber si son evolutivos o no y, sobre todo, me encanta explicárselo a las familias de manera súper sencilla y práctica. Muchas de las familias a las que acompaño me dicen que mis sesiones, cuando les explico sobre todas estas cosas, ¡les parecen súper interesantes y no un absoluto tostón!
Tipos de errores fonológicos: ¿tu peque habla así?
Así que si tu peque está “recortando” palabras y dice /fante/ por “elefante”, /to/ por “ratón” está cometiendo omisión de sílabas y consonantes.
Si está diciendo algo así como /mimí/ para “dormir” o /pepe/ para “chupete” está cometiendo asimilación (ciertas vocales y consonantes contagian el resto de la palabra y todo suena muy igual). Como esos peques que hablan muchísimo con la T: /tete tete tota/ (el tete quiere la pelota).
Si está convirtiendo una misma consonante por otra, por ejemplo para la R tan famosa dice algo como: /el latón cole pola tiela/ (“el ratón corre por la tierra) es que todavía no puede decir la R. Tendríamos que ver si ya toca por edad o todavía es un proceso totalmente normal. En este caso hablamos de sustitución (cambiar un sonido por otro más fácil de articular en estos momentos).
Si parece todo un sonido bastante nasal, por ejemplo /monito/ es “bonito” y /mano/ es “malo”, está cometiendo una nasalización, es decir, que sonidos que deberían ser orales (aire sale por la boca) se están convirtiendo en nasales (el aire sale por la nariz). Y este no es un proceso tan normal ni evolutivo. Aquí indagaría qué puede estar sucediendo, puede que haya alguna causa orgánica.
Si el peque todavía no está diciendo la K de “casa” o la G de “gato”, y dice /tasa/ y /bato/ para las correspondientes palabras, está cometiendo anteriorización. Si el peque es menor de 4 años puede que esté todo dentro de lo esperable, pero si es mayor de esa edad ya esperamos que lo vaya diciendo bien. Es típico que antes de los 4 años digan cosas como /el busano me busta/ (“el gusano me gusta”).
Si el peque no está diciendo la S ni la F, y está diciendo cosas como /tol/ para “sol” o /poca/ para “foca”, puede que todavía no esté haciendo fricativas, que son sonidos en los que sacamos aire por la boca (está cometiendo oclusivización). La cuestión de nuevo es qué edad tiene y si ocurre en todas las S y F o solo en algunas palabras o posiciones.
Hay muchas cosas a investigar, y eso yo lo hago con una simple visualización del peque en el que le vea y escuche hablando de manera natural (las familias me mandan vídeos del peque hablando en una situación normal y espontánea y entonces puedo hacer ese análisis y encontrar los patrones de los “errores”). Ponte en contacto comigo y analizamos vuestro caso.
Lo más importante: Cómo reaccionamos a todo esto
Como familia, cuidadores, educadores con un peque que comete procesos de simplificación del habla lo importante es saber qué hacer y qué no hacer.
Sobre esto he hablado largo y tendido en otras de mis publicaciones:
- “Mi hijo habla pero no se le entiende”
- “Mi peque de 3 años habla, pero cuesta entenderle. ¿Cuándo acudir al logopeda?”
- “¿Qué valoro en una evaluación del lenguaje de un niño/a de 15 meses, 2 años, 3 años?”
Te recomiendo que si ya quieres pasar a la acción, de saber más sobre qué esperar del lenguaje del peque y que estrategias de comunicación natural poner en práctica para impulsar el lenguaje y el habla del peque, te recomiendo alguno de estos cursos:


Al final, mi trabajo no es corregir sonidos, sino daros el conocimiento, las estrategias y la tranquilidad para que la comunicación fluya. Si sientes que pasas el día haciendo de intérprete y te preocupa que ese /buja amiya/ se esté alargando demasiado, no te quedes con la duda. Analizar esos patrones es mi pasión (sí, ya te dije que soy una friki de esto) y estaré encantada de ayudarte a entender qué pasa en la cabecita de tu peque cuando habla como habla. Contacta conmigo.
Si quieres, me puedes dejar en comentarios alguna palabras o frase que tu peque dice, tal como la dice, y qué edad tiene para que te haga un rápido análisis de los procesos de simplificación que está cometiendo y si me parecen evolutivos o no.







