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De alumna pasiva a comunicadora: Transformación de la comunicación de la maestra de apoyo con Intervención Naturalista

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Tabla de contenidos

Muchos creen que para ayudar a un niño que no habla, debemos convertirnos en «profesores» constantes. Sin embargo, la ciencia y la observación clínica demuestran que, a veces, nuestra forma de comunicar es precisamente lo que frena el lenguaje del niño. Ya seas madre, padre o educador, la clave no está en cuánto hablas, sino en cómo interactúas.

El error común: una comunicación «directiva» y “examinadora”

A menudo, profesionales y familias caen en un patrón de comunicación que satura al niño. Tomemos como ejemplo el estudio de Manuel Sánchez Cano. Aquí te presento la transcripción de una interacción entre una maestra y su alumna en el aula de apoyo:

  • Maestra: Veamos, Míriam, ¿en qué sitio de la casa iremos? ¿Dónde iremos a hacer el pollo…, las patatas? ¿Dónde iremos? ¿Aquí, a la cocina, o a la habitación de allí?
  • Alumna: (ninguna respuesta).
  • Maestra: ¿Dónde? ¿Al comedor? ¿Dónde iremos a hacer la comida? ¿Te acuerdas a dónde vamos?
  • Alumna: (ninguna respuesta).
  • Maestra: Las sartenes aquí. ¿Verdad que están en la cocina?
  • Alumna: sí.

¿Qué observas de esta interacción?

  • Si te fijas en la alumna, ¿qué dice, cómo se comunica?
  • Si te fijas en la maestra, ¿qué dice, cómo se comunica?

Un análisis muy rápido de lo que sucede en esta interacción es que la maestra de apoyo llena todos los espacios y lanza preguntas sin pausa. Por parte de la alumna, no hay casi lenguaje ni respuesta. El adulto decide de qué se habla, cómo y cuándo, dejando a la niña como una espectadora pasiva de su propio aprendizaje.

La transformación: 14 semanas de aprendizajes y ajustes

Tras un proceso de observación y ajustes en la comunicación de la maestra (intervención naturalista), se logra una comunicación radicalmente distinta. Te dejo de nuevo la transcripción:

  • Alumna: A cae bici.
  • Maestra: Se ha caído de la bici.
  • Alumna: Y el ojo.
  • Maestra: ¿El ojo?
  • Alumna: Daño en el ojo.
  • Maestra: Se ha hecho daño en el ojo. ¿Por qué?
  • Alumna: Queído correr.
  • Maestra: Sí, ha querido correr y se ha hecho daño.

¿Qué cambios has observado?

Otra vez, haciendo un análisis rápido de lo que se observa en esta nueva interacción, vemos que es la niña quien comienza la conversación. La maestra aprendió a esperar. Hay equilibrio de los turnos de conversación, con una densidad adecuada; no habla más la adulta que la niña, sino que se sabe adaptar siguiendo la Zona de Desarrollo Próximo (la maestra añade un poco más de lenguaje al que la niña ya tiene, haciéndolo alcanzable). La maestra ya no corrige de manera explícita, sino implícita, favoreciendo así la comunicación y la espontaneidad de la niña. 

Analicemos más el estilo comunicativo del director y el examinador 

La maestra de apoyo inicialmente tenía un estilo comunicativo que sería del tipo “examinador” y “director”, según el Programa Hanen. Ambos estilos son muy comunes entre los adultos que interactúan con peques con desafíos comunicativos, pues lo que quieren es que el niño aprenda. Sin embargo, cierran las puertas a la espontaneidad del niño ya que se basan en controlar la comunicación y hacer preguntas.

El adulto con estilo director siente que debe guiar cada paso del niño para que la actividad sea «productiva». Decide a qué se juega, cómo se juega y cuándo se termina. Da órdenes constantemente: «Pon esto aquí», «Ahora coge el camión», «Guarda eso».

El peque se convierte en un seguidor pasivo. Como el adulto ya ha decidido todo, el niño no necesita pensar qué decir ni expresar sus deseos. Si el niño intenta cambiar el juego, el director lo redirige hacia su propio plan, frustrando la iniciativa natural del niño.

El adulto con estilo examinador se relaciona con el niño a través de preguntas constantes para comprobar lo que sabe. Su discurso se basa en preguntas de las que ya sabe la respuesta (y el niño también, porque se las hace a menudo) («¿Qué es esto?», «¿De qué color es?», «¿Cuántos hay?»). La interacción deja de ser un intercambio de placer y se convierte casi en un examen.

Muchos niños, al sentirse evaluados, optan por el silencio para no equivocarse. Otros responden con palabras sueltas (monosílabos) solo para satisfacer al adulto, pero no dicen frases demasiado elaboradas porque la pregunta cerrada no lo permite.

En ambos estilos, el adulto acapara la mayoría de los turnos de palabra, la densidad de su lenguaje es muy grande en comparación con la del peque, no se sabe adaptar al lenguaje del peque y no sabe seguirle la iniciativa para descubrir lo que verdaderamente el peque quiere contar. 

Vayamos hacia el estilo comunicativo que acompaña: respetuoso y consciente 

Para impulsar el lenguaje en el contexto natural (casa o escuela), debemos abandonar el rol de examinadores y de directores. No se trata de hacer «ejercicios», preguntar, examinar, hacer decir, sino de ajustar nuestra comunicación para que el niño sienta que su mensaje tiene valor, impulse su expresividad y espontaneidad, para ir construyendo un lenguaje cada vez más rico y elaborado.

Ejercicio para ti: Grábate 5 minutos jugando o haciendo algo con el peque. Al verlo, fíjate: ¿Quién habla más? ¿Haces muchas preguntas? ¿Dejas espacio para que el peque inicie? ¿Cómo es el equilibrio y la densidad de los turnos? ¿Sabes adaptarte a su lenguaje teniendo en cuenta la Zona de Desarrollo Próximo?

¿Te gustaría aprender a cambiar tu estilo comunicativo por uno que impulse el lenguaje de tus alumnos? 

Puedo ayudarte a identificar qué estrategias específicas de la intervención naturalista podrías aplicar hoy mismo en el aula o en casa.

Podemos organizar un taller / formación para las educadoras de vuestro centro escolar, centro de crianza, espacio familiar / o para las familias del los peques: https://www.creciendoconlaspalabras.com/charlas-y-talleres/

También puedo hacer yo misma un análisis de las interacciones entre tú y tus alumnos (si eres educadora o profesional) / tú y tu peque (si eres familia) para buscar fortalezas y detectar barreras. Ponte en contacto conmigo: https://www.creciendoconlaspalabras.com/contacto/ 

Si eres familia, tienes este curso que viene con mi acompañamiento para que puedas aprender de manera fácil y rápida dónde están tus fortalezas comunicativas y qué barreras hay, para poner en práctica las estrategias de comunicación natural que impulsan sí o sí el lenguaje del peque. Empieza hoy mismo mi curso Estrategias Estrella para Impulsar el Lenguaje de tu Peque que viene con un acompañamiento vía mensajes conmigo.

***

La interacción maestra-alumna es una traducción al castellano hecha por mí del artículo de Sánchez-Cano, M. y M. J. del Río. (1999) “La gestió de la conversa en l’aula de suport”, en la Revista Suports).

Si quieres puedes verme en este vídeo donde yo misma hago el análisis de esta interacción maestra – alumna: Cómo hablar con niños para que respondan (Caso Maestra-Alumna) | Retraso Leng. | Interv. Naturalista

Foto de Ksenia Chernaya: https://www.pexels.com/es-es/foto/gente-pintura-pintando-cuadro-8535214/

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